El monitoreo ocupacional es el proceso de evaluar y controlar los factores de riesgo presentes en el ambiente de trabajo que pueden afectar la salud y seguridad de los trabajadores. Su objetivo es identificar, medir y gestionar la exposición a agentes físicos, químicos, biológicos, ergonómicos y psicosociales.
Prevenir enfermedades laborales y accidentes.
Cumplir con la normativa legal vigente en salud ocupacional.
Proteger la salud física y mental de los trabajadores.
Diseñar medidas correctivas o preventivas.
1. Agentes físicos:
Ruido
Vibraciones
Iluminación
Radiaciones (ionizantes y no ionizantes)
Temperaturas extremas
2. Agentes químicos:
Gases y vapores (amoníaco, benceno, etc.)
Polvos y partículas en suspensión (sílice, asbesto)
Humos metálicos
Sustancias peligrosas y compuestos orgánicos volátiles (COVs)
3. Agentes biológicos:
Virus, bacterias, hongos
Exposición a fluidos biológicos o materiales contaminados
4. Factores ergonómicos:
Posturas forzadas
Movimientos repetitivos
Carga física
5. Factores psicosociales:
Estrés laboral
Carga mental
Acoso laboral
Con instrumentos especializados (dosímetros, sonómetros, bombas de muestreo de aire, luxómetros, etc.). A través de:
Monitoreo ambiental (mediciones en el entorno de trabajo).
Monitoreo personal (medición directa en el trabajador).
Según protocolos establecidos por normas como:
Normas OSHA (EE. UU.)
ISO 45001
Normas nacionales de seguridad y salud en el trabajo (como las de MINSA en Perú, NOM en México, etc.)